Los mosquitos, aunque molestos, guardan un secreto que podría transformar la medicina moderna: su capacidad para perforar la piel sin causar casi ningún dolor . Este fenómeno ha inspirado a científicos a desarrollar agujas , diseñadas siguiendo los principios de la biomímesis , la ciencia que aprende de la naturaleza. En este caso, los ingenieros observaron cómo los mosquitos insertan su probóscide - esa fina estructura con la que chupan sangre - sin que la víctima apenas lo note. Lejos de ser una simple aguja, la probóscide del mosquito es una microestructura compleja formada por varios filamentos flexibles . Algunos de sus secretos son: Bordes dentados y vibración : las piezas bucales se mueven con pequeñas vibraciones, reduciendo la fricción al entrar en la piel. Diámetro ultrafino : su grosor es muchísimo menor que el de una aguja hipodérmica convencional. Saliva anestésica y anticoagulante : el mosquito inyecta compuestos que adormecen la zona y facilitan la ex...
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