10 diciembre 2018

Errores, descuidos y fracasos


Me hablan en una empresa del error de un empleado que ha costado unas decenas de miles de euros. El proceso estaba perfectamente diseñado y el empleado había realizado esa mezcla otras muchas veces. Fue un descuido.

En creatividad, el fracaso es otra cosa. Fracasar tiene que ver con no moverse por miedo. Y, claro, haciendo esto ya estás fracasando desde el principio. En mi experiencia, nadie es despedido por cometer un error  honesto.

Para ser creativo hay que pensar como niños y, sobre todo, disfrutar de lo que hacemos centrándonos en el momento presente, sin calcular lo que vendrá después. 

Por otra parte, normalmente, en las empresas, la gente tiene el 100 % de su tiempo ocupado, siguiendo una estructura y unos esquemas de trabajo que no dejan espacio para el juego. Se precisa de mayor libertad para sacar adelante nuevos proyectos. 

05 diciembre 2018

Quítate las estrellas para pensar creativamente con otros


Hoy he tenido una reunión en la delegación de una empresa. Una de las primeras cosas que me han dicho al llegar es que “tenemos a los jefazos por aquí”. La advertencia me ha hecho pensar ya que la empresa en cuestión se caracteriza por fomentar la innovación desde hace años y por tratar de aplanar sus estructuras.

He pensado que las organizaciones detentan todavía muchas estructuras jerárquicas (incluso tras haber aplanado el organigrama) que a menudo son impulsadas por la alternancia entre la recompensa y la represalia (en estos tiempos, casi siempre velada).

¿Qué se necesita para que las personas piensen de manera clara, rigurosa y por sí mismas? No es en absoluto el coeficiente intelectual, la educación, la experiencia o el poder lo que permite a las personas pensar con claridad y creatividad.

El factor clave es la forma en que son tratados por aquellos con quienes están mientras piensan. El impacto de nuestro comportamiento en la capacidad de pensar de otras personas es así de trascendente.

30 noviembre 2018

Escape rooms. Cómo salir de ellas



Seguro que has oído hablar de ellas. Tal vez, ya has estado en alguna.

Una habitación de escape o escape room es un juego de aventura físico y mental donde  un grupo de jugadores se encierra en una habitación para solucionar enigmas y rompecabezas de todo tipo, desenlazar una historia y conseguir escapar antes de que finalice el tiempo disponible (habitualmente, 60 minutos). Cada juego está ambientado en un mundo completamente diferente: naves espaciales, búnkeres militares, casas encantadas, la guarida de un asesino en serie, el despacho del director de un colegio... 
De lo que tal vez no seas consciente es de cuáles son claves para poder resolver, de una manera sencilla y por tanto sin llegar a agobiarte, los distintos desafíos que se presentan. Sigue estos consejos y te aseguro que podrás dejar la habitación antes que nadie:

1. Piensa en lo fácil, en lo sencillo primero. Genéricamente. Recuerda que la persona media debe salir de la sala en una hora. No puede ser tan difícil. Es seguro que no vas a necesitar de ningún conocimiento extra además de lo que hay en la sala.

2. Busca pistas. Dividiros la gente del grupo para buscar y encontrar pistas y objetos clave. Pensad en dónde se podrían esconder las cosas: debajo de la mesa, debajo de los manteles, en libros que están vacíos, en los bolsillos de chaquetas u otras prendas de ropa, detrás de la puerta de la sala,  … No os compliquéis. No pondrán nada dentro de una lámpara ni tendréis que desmontar ningún enchufe. La mayoría de personas no sabría hacerlo.

3. Centralizad todas las cosas que encuentres en un único lugar. Al hacerlo y ver todas esas juntas, te darás cuenta de qué es lo que tienes y también de qué te falta. En otras palabras, adquirirás una visión general de todo. Casi todas las pistas o candados se utilizan una única vez.

4. Establece roles con la gente del equipo. La mala comunicación es la razón principal por la que los equipos fallan. El rol más importante es el de Director del proyecto, esto es, la persona que indica a los demás qué es lo que se necesita hacer ("necesitamos encontrar un código de 4 letras para abrir esta candado", "mirad todos este póster pues nos dará una clave..."): Esta persona intenta mantenerse fuera de los rompecabezas para tener una mejor visión de lo que está pasando y de lo que se necesita.

5. Familiarízate con los candados. Además de los estándar que se abren con una llave, están los de combinación de varios números, de combinación de números y letras, el de números pero con direcciones variables, (tipo caja de un banco), el direccional, las cajas de números (pueden precisar de 2 a 10 inputs). En todos las escape room te encontrarás varios.

25 noviembre 2018

Innovación aplicada a movilidad


Cuando el motor y el acelerador de un desbrozadora, el depósito de combustible de una minimoto, el asiento y los mandos de una bicicleta los acoplas a un bastidor de fabricación casera dan lugar a un nuevo vehículo (¿un patinete?).

Esto es lo que ha ideado un vecino de un pueblo de Lugo para desplazarse por las carreteras y caminos de la provincia. Todo un ejemplo de innovación.

Eso sí, si te da por aplicar la innovación a soluciones para la  movilidad, ten cuidado. El vecino en cuestión ha sido denunciado cuando circulaba. Al parecer, circular con ese invento supone cometer una infracción al régimen general de vehículos...  

22 noviembre 2018

Creatividad infantil



20 noviembre 2018

Corazonadas


“Una corazonada es la creatividad que está tratando de decir algo”
Frank Capra

15 noviembre 2018

Hacerse preguntas


La curiosidad es el imperativo de la innovación. Si quieres ser más innovador, comienza por ser inquisitivo y hazte preguntas sobre el mundo. Investigaciones recientes sugieren que las personas más innovadoras son los que hacen más preguntas. Los grandes genios creativos siempre han hecho preguntas.
Te propongo una actividad y al mismo tiempo un reto a modo de práctica de hacer preguntas y de ser curioso.
Hablamos de un pino. El reto consiste en que desarrolles 25 preguntas sobre él. Las preguntas pueden ser prácticas, extravagantes o de cualquier otro categoría.  
Por ejemplo: 
* ¿Cuántas aves han anidado en ti?
* ¿Has presenciado algún asesinato?
* ¿Te ponen luces en Navidad? 
* ¿Cómo funciona la fotosíntesis?
Como yo he propuesto ya 5 preguntas, si quieres seguir el juego ya solo te quedan 20. ¿Aceptas el desafío? 

10 noviembre 2018

El error de incentivar la creatividad


En los años cincuenta, Harry Harlow llevó a cabo unos experimentos con monos que deberían haber cambiado el mundo. Colocó en sus jaulas un rompecabezas mecánico. Enseguida los monos se pusieron a jugar con los mecanismos con concentración, determinación y lo que parecía deleite.

Al cabo de un día lo hacían con destreza, y nadie les había enseñado ni les había recompensado, sin incentivos ni castigos, lo que se contradecía con las leyes de comportamiento aceptadas sobre los primates, incluidos los humanos. Lo llamó motivación intrínseca.

Los monos habían resuelto el enigma sencillamente porque disfrutaban haciéndolo. Todas la investigaciones posteriores que se llevaron a cabo con humanos reafirmaron este extremo.

Por eso, si pagaran por dar sangre, habría menos donantes. Por eso, cuando la creatividad se incentiva o se dan premios por alcanzar ciertos resultados fracasa.

05 noviembre 2018

Las viudas negras



La denominada “viuda negra” es una araña. Su nombre deriva del hecho de que la hembra se come al macho después del apareamiento, sirviéndole éste de alimento.  

Para cazar a sus presas, estas arañas fingen caer de la telaraña y estar muertas. Posteriormente enredan a sus víctimas con los hilos de seda ayudándose con sus patas traseras y les inyectan una substancia neurotóxica (uno de los venenos más peligrosos que se conocen en el mundo animal) que bloquea la transmisión de impulsos nerviosos, paralizando el sistema nervioso central y produciendo dolores musculares intensos. 

Quizá no lo sepas, pero las telarañas de las arañas viudas negras son más resistentes que el acero e incluso el Kevlar, el material que se utiliza para la confección de los chalecos antibalas. 

Hace unos días se publicaba una investigación que señala cómo un grupo de científicos ha descubierto cómo consiguen las viudas negras hacer sus telarañas.

Las trampas mortales que construyen estos artrópodos están compuestas de proteínas que guardan en el interior de su abdomen y que son excepcionalmente resistentes debido a que forman unas estructuras moleculares muy complejas. Estudios anteriores habían permitido descifrar la secuencia primaria de aminoácidos que forman estas proteínas, pero no la forma en la que se hilan.

Ahora, el trabajo publicado detalla el proceso de almacenamiento, transformación y transporte que hace que las proteínas se conviertan en fibras y concluye que es precisamente la complejidad de esta estructura lo que la hace única. 

Me llama la atención que para desenredar el misterio de las telarañas los investigadores han usado la espectroscopia de resonancia magnética nuclear (RMN), la misma técnica con la que se hacen las resonancias magnéticas médicas. 

Los resultados del hallazgo son relevantes puesto que saber cómo las viudas negras confeccionan sus telarañas puede ayudar a la creación de materiales artificiales que podrían ser útiles para nuestra vida cotidiana: tejidos de gran calidad y alto rendimiento (para miembros de cuerpos de rescate o militares), construcción de grandes infraestructuras (por ejemplo, puentes) e incluso para la biomedicina. 

Otra vez la naturaleza...

30 octubre 2018

Método para propiciar un entorno creativo


Cuando las empresas forman grupos para generar ideas y luego ponerlas en práctica, sugiero que esos grupos sean transversales, es decir, una mezcla de altos directivos, mandos intermedios, personal de base e incluso becarios.

Obviamente, con tal composición siempre existe el riesgo de que los juniors cedan ante los seniors o que los seniors dominen y aplasten las ideas incipientes. Por tanto, el desafío principal es convertir a este grupo diverso de personas en un equipo que pueda pensar creativamente como iguales y encontrar soluciones a los desafíos de la empresa.

La creatividad es frágil si no se le da espacio para crecer. Todo grupo necesita acordar una manera de trabajar que permita que el germen de una idea florezca en acciones definitivas.

Por eso, cuando trabajo con estos grupos introduzco algunas reglas. Explico que todos tendrán la oportunidad de contribuir a cada discusión, y les pido que se escuchen atentamente, y sin interrumpir mientras alguien habla. 

Luego hago que las personas practiquen los diversos elementos en parejas y en todo el grupo, utilizando temas de discusión relevantes para el tema que estamos trabajando. En un momento dado, también les pido que se interrumpan deliberadamente entre sí para demostrar cómo este comportamiento inhibe el pensamiento y la discusión constructivos. 

Así, en un momento dado, y ya metidos en harina, intervengo cada vez que alguien interrumpe a un orador o usa la más mínima pausa para intervenir y expresar su opinión. 

Cuando le enseñas a las personas este proceso, se relajan y no esperan, ansiosos por intervenir, el momento en que el orador se toma un momento de respiro en su discurso porque saben que tendrán la oportunidad de decir lo que quieran.