La ciencia cognitiva se ha centrado durante los últimos 30 años en el estudio de las metáforas como forma de profundizar en el funcionamiento del pensamiento humano.
Las metáforas son, más que un uso estético del lenguaje, una concepción básica sobre cómo cada persona entiende y expresa su mundo.
La técnica ZMET construye sobre estas nociones y ayuda a las personas a articular ideas que, en otras circunstancias, permanecerían tácitas. El proceso suele seguir estos pasos:
- Por qué eligió cada imagen
- Qué representa
- Qué emociones o recuerdos le evoca
- “¿Qué no está en la imagen pero debería estar?”
- “Si esta imagen fuera un sonido o una sensación, ¿cuál sería?”
- “¿Qué historia cuenta esta imagen?”
Si alguien analiza una marca de coches, en vez de decir “es fiable”, podría mostrar:
- Un faro en la niebla → seguridad
- Un camino largo → viaje/aventura
- Un refugio → protección
Estas metáforas revelan significados mucho más ricos que una simple opinión.
ZMET permite, en definitiva, acceder a lo que Zaltman llamaba el “pensamiento oculto”: aquello que las personas sienten pero no saben expresar directamente.
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