Tu estrategia de IA es perfecta. Por eso no vale nada. No porque la estrategia deje de importar, sino porque ahora cualquiera puede generar una. Durante la mayor parte de la historia, las ideas han sido un recurso escaso. Este era el flujo: Encontrar la idea. Construir el prototipo. Reunir el capital. Contratar al equipo. Ejecutar el plan. Pero esta ecuación se ha roto. Hoy en día, cualquiera con ChatGPT puede crear: Una presentación sobre estrategia. Un plan de negocio. Un concepto de producto. Una identidad de marca. Un prototipo. Una hoja de ruta a 12 meses. Todo ello en unas pocas horas. La oferta de ideas plausibles ahora es vertical. La capacidad de ejecutarlas, no. McKinsey afirma que el 88% de las empresas actuales utilizan IA. Pero solo el 7% de ellas la ha escalado. MIT MNDA señala que el 95% de los esfuerzos empresariales de IA generativa no generan un impacto medible en la cuenta de resultados. Únicamente el 5% extrae valor material. Tal diferencia no es un problema de imag...
La innovación también se aplica a las botellas de vidrio de cualquier producto. Diferenciarse de la competencia es primordial , dado que es mucho más complicado hacerlo por el contenido una vez hecha la segmentación correspondiente. La botella triangular es muy peculiar y algunas marcas de whisky, y de otros productos, han hecho enseña de esa particularidad y son reconocidas por ese particular diseño. Es el caso de Glenfiddich, una destilería escocesa de la región de Speyside. En 1961, Hans Schleger diseñó la emblemática botella cilíndrica triangular de dicha marca. Los tres lados de la botella representan el agua, la levadura y la malta, los componentes más importantes de todo whisky. Hoy, el whisky Glenfiddich todavía sigue utilizando esta botella, algo que no es baladí pues es la marca más vendida en el mundo. La leyenda negra, sin embargo, señala que la botella es triangular porque el inventor tenía la costumbre de llevarla a su dormitorio para echar un último trago antes de dormir...