"Me tomó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño" La frase refleja una idea esencial sobre la creatividad: crear no consiste únicamente en aprender técnicas (Picasso poseía una formación académica y un talento precoz extraordinario; desde muy joven dominaba el realismo y las reglas de la pintura clásica), sino en recuperar la capacidad de mirar el mundo con curiosidad, libertad y asombro. A medida que crecemos, aprendemos reglas, buscamos la perfección y nos acostumbramos a distinguir entre lo correcto y lo incorrecto. Sin embargo, la creatividad surge cuando somos capaces de cuestionar esas reglas, experimentar sin miedo a equivocarnos y explorar nuevas posibilidades, tal como lo hacen los niños. Pintar como un niño no significa pintar con falta de habilidad, sino recuperar la capacidad de crear sin miedo al juicio, sin rigideces y viendo el mundo con ojos nuevos. Eso es algo que Picasso comprendió con el tiempo. El exces...
Si pensamos en tecnología, existe un mito muy arraigado según el cual muchas de sus innovaciones han surgido de garajes, dormitorios y sótanos (recuerda a los Steve Jobs, Steve Wozniak, William Hewlett, David Packard...). El garaje es sin duda un lugar importante en los mitos fundacionales de muchas aventuras emprendedoras. De hecho, antes de que una empresa alcance el éxito, el lugar donde comienza es tan importante como los visionarios que invierten en ella. Y, además del espacio concreto del garaje, el entorno urbano que lo rodea también tiene su relevancia. Lo que ofrece una ciudad y la forma en que está organizada contribuyen a la innovación. Hoy en día, en las ciudades, han multiplicado los espacios creativos a veces con una especialización concreta. Se pueden encontrar en los ámbitos de la salud, la innovación social y las tecnologías digitales. Además de ofrecer un lugar donde trabajar, estos espacios facilitan tanto el establecimiento de contactos con posibles ...