"Abuelo bodeguero, hijo caballero, nieto pordiosero" Este es un dicho muy conocido en Jerez de la Frontera, que es aplicable a cualquier otra zona vinícola del mundo y, de hecho, a cualquier negocio. Describe perfectamente el ciclo generacional de la riqueza. Alude a lo siguiente: El abuelo "inventa" el sabor del vino que está elaborando. Inicia un proyecto y "elige" cuál es el sabor que considera que ha de tener el vino que está preparando; c onoce el valor del trabajo duro, la escasez y el sacrificio. Logra amasar una fortuna empezando desde abajo. El hijo, que es el rico, hereda un modelo hecho - la bodega ya está pagada - y se afana en perfeccionar el método para llegar de una forma más eficiente al sabor del vino que ha creado su padre. Crece en la abundancia, pierde el contacto con la realidad del trabajo y se dedica a disfrutar del estatus sin aprender a generar dinero. El nieto, que muchas veces ni siquiera ha tenido contacto laboral con su ab...
Fernando van Zeller Guedes, productor de vinos portugués, era un soñador. Y tenía una visión. No quería producir un vino más, quería un vino distinto. Un vino que agradase en todos los mercados, que combinase con todas las comidas (informales, formales, especiadas, de pescado, de arroz, etc.). Tenía que ser un vino ligero, fresco, de poco cuerpo, fácil de entender por cualquier tipo de bebedor y, sobre todo, que se adaptara bien a cualquier mercado internacional. Fernando pensaba también que el vino debía tener una botella muy llamativa y para ello se basó en las cantimploras que llevaban los soldados en la Primera Segunda Guerra Mundial diseñando la botella de su vino que después se ha convertido en mito. Consciente de que también necesitaba una poderosa imagen de marca, se imaginaba algo homologable a los chateau franceses. Le vino a la mente el palacio Mateus, situado cerca de Vila Real, al norte de Portugal. Ni corto ni perezoso, Fernando fue a hablar con el conde de Vila Real...