En un mundo que premia las respuestas rápidas y las posturas claras, pensar en términos de “O esto o lo otro” parece casi inevitable. Sin embargo, gran parte de la creatividad humana surge precisamente cuando somos capaces de romper esa lógica binaria. Aquí es donde entra en juego el pensamiento janusiano.
El pensamiento janusiano es la capacidad de mantener simultáneamente ideas opuestas o contradictorias, aceptando que ambas pueden ser válidas al mismo tiempo. El término proviene de Jano, el dios romano de dos caras, símbolo de los comienzos, los finales y la mirada doble: hacia atrás y hacia adelante.
Lejos de ser una confusión mental, este tipo de pensamiento implica flexibilidad cognitiva, tolerancia a la ambigüedad y apertura a la complejidad.
Si sigues este blog sabes perfectamente que la creatividad rara vez surge de terrenos cómodos. Más bien, aparece en la tensión entre polos opuestos:
- Orden y caos
- Razón y emoción
- Tradición e innovación
- Seguridad y riesgo
El pensamiento janusiano permite habitar esa tensión sin resolverla de inmediato. En lugar de eliminar uno de los polos, la persona creativa los mantiene vivos, dialogando entre sí. De esa fricción nacen ideas nuevas, enfoques inesperados y soluciones originales.
El pensamiento janusiano desafía por tanto la obsesión por la “respuesta correcta”. En los procesos creativos, no siempre se trata de elegir, sino de explorar:
- ¿Qué pasa si ambas ideas conviven?
- ¿Qué nueva posibilidad surge al no cerrar la contradicción?
- ¿Qué aparece si dejo de forzar una conclusión prematura?
Este enfoque es especialmente valioso en contextos complejos, donde los problemas no tienen soluciones únicas ni definitivas.
La pregunta en este punto es ¿cómo cultivar el pensamiento janusiano? Aunque algunas personas lo desarrollan de forma natural, aunque por supuesto el pensamiento janusiano puede entrenarse:
- Practica formular frases con “Sí y...” en lugar de “pero”.
- Explora puntos de vista opuestos antes de decidir.
- Permítete no saber, no cerrar, no definir del todo.
- En procesos creativos, retrasa el juicio y observa qué emerge.
En tiempos de polarización y certezas rígidas, el pensamiento janusiano es casi un acto de resistencia creativa. Nos recuerda que la complejidad no es un problema a eliminar, sino un territorio a explorar.
Quizá la creatividad no consista en elegir una sola cara, sino - como Jano - en atrevernos a mirar en dos direcciones al mismo tiempo.
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