Las grandes ideas no siempre llegan después de largas horas de análisis. A veces aparecen sin avisar, en medio de una conversación, mientras caminamos o justo antes de dormir. A eso lo llamamos una ocurrencia. Esto es, una chispa inesperada que puede convertirse en algo extraordinario. En el mundo de la creatividad, las ocurrencias son materia prima. No son ideas perfectas ni completas, pero tienen algo esencial: potencial. Muchas innovaciones, proyectos artísticos y soluciones originales comenzaron como pensamientos aparentemente absurdos o improvisados. Ahora bien, ¿por qué subestimamos las ocurrencias? Porque solemos asociarlas con lo poco serio o lo poco planificado. Frases como “solo fue una ocurrencia” pueden sonar a error o pérdida de tiempo. Sin embargo, la creatividad no nace del control absoluto, sino de la libertad de pensar sin filtros iniciales. Para aprovechar una ocurrencia creativa puedes seguir estas pautas: Anótala inmediatamente. Las ocurrencia...
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