Ir al contenido principal

La invención de la tarjeta de crédito


Frank McNamara, un prominente empresario americano, invitó a dos amigos a un elegante y lujoso restaurante en Nueva York.

A la hora de pagar la cuenta, Frank se percató de que había olvidado la cartera con el dinero en su domicilio. Llamó por teléfono a su esposa y le pidió que urgentemente trajera la cartera con el dinero. Mientras, trataba de alargar la sobremesa con sus amigos procurando que estos no se entesasen del, para él, muy incómodo contratiempo.

Finalmente su esposa llegó con el dinero, Frank pagó la cuenta y sus amigos salieron satisfechos de la comida y de la sobremesa. Sin embargo, se propuso no volver a pasar esa vergüenza de nuevo y se propuso idear un sistema por el cual una persona pudiera demostrar su respetabilidad de crédito en cualquier lugar que visitara.

De esta forma, McNamara creó en 1950 Diners Club (Club de Cenadores, haciendo referencia a la famosa cena) que vinculaba la búsqueda de un sistema seguro y personal de pago a crédito junto con la comodidad de pagar en varios establecimientos con la misma tarjeta.

La primera tarjeta se la ofrecieron a 200 personas, la mayoría amigos personales y conocidos. Catorce restaurantes de Nueva York aceptaron el uso de dicha tarjeta en sus establecimientos.

La forma era muy parecida a las actuales, aunque el material utilizado para ellas fue un tipo de papel, con las condiciones de aceptación en el reverso.

Al principio el sistema era sencillo, ya que todos los socios de Diners Club eran conocidos por el personal de restaurantes y hoteles que aceptaban unirse al sistema, les bastaba firmar como garantía de pago a futuro.

Pero el negocio se expandió muy rápidamente y Diners Club tuvo que cambiar sus oficinas varias veces. Al finalizar ese año, 20.000 personas poseían tarjetas Diners Club.

El modelo de negocio se basaba en hacer de intermediario entre el establecimiento y el comprador, cobrando una comisión por transacción al primero y una comisión de mantenimiento (3 dólares anuales en 1951) al segundo, a cambio de un pago aplazado a final de mes sin intereses.

En 1951, la tarjeta ya se aceptaba además de en Nueva York, en Miami, Boston, Chicago, Los Ángeles y San Francisco. En ese año, ocho agencias de alquiler de automóviles acordaron también aceptar la tarjeta.

El uso de la tarjeta siguió creciendo exponencialmente sin ninguna competencia hasta 1958 cuando se lanza la primera American Express (la compañía de servicios financieros homónima, que ya emitía giros y cheques de viaje) y nacieron BankAmericard (conocido actualmente como VISA) e Interbank Card Association (la actual MasterCard).

Había nacido la tarjeta de crédito moderna.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El ultraísmo: la vanguardia poética que rompió con el pasado

En el torbellino cultural del siglo XX, surgieron movimientos artísticos que buscaron romper con las normas establecidas y expresar el espíritu cambiante de la época. Uno de esos movimientos, quizá no tan conocido como otros, pero profundamente influyente, fue el ultraísmo literario. Breve pero intenso, el ultraísmo dejó una marca en la poesía moderna, especialmente en el mundo hispano. El objetivo del ultraísmo fue superar al modernismo, que consideraba recargado y anacrónico. Su propuesta era renovar la poesía, despojándola de lo ornamental y lo sentimental para convertirla en un arte más conciso, audaz y visual. Estos postulados definían su estética: Reducción del poema a su esencia : eliminación de adornos, anécdotas y elementos narrativos innecesarios. Supremacía de la metáfora . El poema debía construirse como una red de imágenes fuertes y sorprendentes. Rechazo de la rima y de la puntuación tradicional para dar mayor libertad al ritmo y a la interpretación. Influencia de la ...

Sólo por la noche

¿Qué cosa es la que sólo se puede hacer por la noche ?   ( Nota : La persona que responda de forma más creativa (y adecuada) al reto planteado recibirá como obsequio un ejemplar firmado de mi libro " Creatividad. Observar y pensar de forma diferente ".)  Reto vigente hasta finales de 2010.

La historia de los Lacasitos

Hablar de las conocidas grageas de chocolate con leche cubiertas por 150 capas de azúcar de siete colores diferentes (blanco, rojo, marrón, azul, verde, amarillo y naranja) es hablar de innovación.  Aunque mucha gente piensa que se trata de un plagio de los Smarties (a los que sí parece que plagió M&M's), el invento en cuestión (1982) procede de cuando los hermanos Lacasa – propietarios de una empresa centenaria fabricante de turrones – probaron los Lenti , un producto de chocolate del tamaño de una lenteja, en un viaje a Italia.  A la vuelta, pensaron en hacer un producto similar en su fábrica de Utebo (Zaragoza). Los hermanos Lacasa convencieron al maestro chocolatero de la casa italiana, Romano Quianelli, para que se fuera con ellos. Era 1979. Primero presentaron un producto parecido al actual en una Feria Internacional y tras el éxito cosechado siguieron mejorando su receta hasta la que conocemos actualmente. En quién se inspiró Quianelli para crear ...