Ir al contenido principal

Se puede innovar en negocios tradicionales


En Semana Santa o durante los fines de semana, en Sevilla, la demanda de cerveza en los bares es muy elevada. Las colas de clientes ante la barra del bar son de muchos metros y de mucho tiempo. Alejandro, el responsable de una cadena de bares, ya hacía meses que barajaba la idea de instalar un autoservicio.

La irrupción del Covid disparó la puesta en práctica de su idea. Durante el cierre motivado por las restricciones del estado de alarma decretado contra la pandemia, acordó con una empresa sevillana la instalación de un brazo robótico en uno de sus locales de cara a la reapertura de los negocios hosteleros.

Tras la reapertura (Sevilla se encuentra ya hace unos días en Fase 1 que permite el funcionamiento de terrazas de restaurantes y bares), los clientes se han encontrado con el brazo robótico cuando piden una cerveza.

Ahora los clientes hacen su pedido a través de una tablet, y en caso de que incluya una caña, el robot la prepara en un vaso de plástico y la sirve en cuestión de segundos.

El robot en cuestión está especializado en "tirar" cerveza, pero puede adaptarse para servir café, infusiones, bebidas embotelladas, pasteles, bollería, artículos empaquetados, ensaladas, etc.

Dispone además de un sistema de pago integrado y cuenta con un lector de DNI para comprobar si el cliente es mayor de edad.

Sin entrar en otras consideraciones, en un entorno de pandemia, parece una fantástica idea para prevenir los contagios por coronavirus.

¡Brindo por ella!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Trazar diagonales

Examinar los cruces , escrutar las confluencias , pensar en la transversalidad . Al igual que en una red los puntos de mayor fortaleza son los nodos existentes entre las cuerdas , los espacios comunes que se dan en disciplinas aparentemente inconexas son las zonas donde se encuentran las mayores posibilidades para que las ideas y la creatividad puedan fluir y expresarse en su máxima potencia.

La historia de los Lacasitos

Hablar de las conocidas grageas de chocolate con leche cubiertas por 150 capas de azúcar de siete colores diferentes (blanco, rojo, marrón, azul, verde, amarillo y naranja) es hablar de innovación.  Aunque mucha gente piensa que se trata de un plagio de los Smarties (a los que sí parece que plagió M&M's), el invento en cuestión (1982) procede de cuando los hermanos Lacasa – propietarios de una empresa centenaria fabricante de turrones – probaron los Lenti , un producto de chocolate del tamaño de una lenteja, en un viaje a Italia.  A la vuelta, pensaron en hacer un producto similar en su fábrica de Utebo (Zaragoza). Los hermanos Lacasa convencieron al maestro chocolatero de la casa italiana, Romano Quianelli, para que se fuera con ellos. Era 1979. Primero presentaron un producto parecido al actual en una Feria Internacional y tras el éxito cosechado siguieron mejorando su receta hasta la que conocemos actualmente. En quién se inspiró Quianelli para crear ...

Fijación funcional: una barrera para ser innovadores

Uno de los aspectos más desafiantes de la innovación tiene sus raíces en un concepto llamado fijación funcional . La fijación funcional es la incapacidad para darse cuenta de que algo que sabemos que tiene un uso particular, también se puede utilizar para realizar otras funciones. Cuando uno se enfrenta a un nuevo reto creativo, la fijación funcional bloquea nuestra capacidad para utilizar las viejas herramientas de nuevas maneras. Fue el psicólogo Karl Duncker quien acuñó el término fijación funcional para describir las dificultades en la percepción visual y en la resolución de problemas que surgen cuando un elemento de una situación global tiene una función (fija) que tiene que ser cambiada para adoptar la percepción correcta que nos permitiese encontrar soluciones.  En su famoso " problema de la vela " la situación quedaba definida por los objetos: una vela, una caja de tachuelas y una caja de cerillas. La tarea consistía en fijar la vela en la pare...