09 diciembre 2015

Innovar para los pobres


No te equivoques. No todo es alta tecnología. Ni todo se resuelve con ella. A la hora de mejorar las cosas, existen proyectos muy sencillos, de gran simplicidad mecánica que significan una gran aportación y mejora para determinados colectivos. Y que dan grandes resultados.

De hecho, en esencia, el diseño permite resolver graves problemas con un impacto social. Dicho de otro modo, el diseño sirve para cambiar las cosas a través de pequeños cambios.

El gran reto es innovar para el 90 % de la población, los pobres del mundo. Ese es un mercado inmenso, con necesidades no resueltas. Y es preciso no despreciar ese mercado por razones morales, éticas o económicas. 

Claro que para ello habría que dejar de pensar en que este tipo de proyectos no forman parte de ese privilegiado 10 % que son rentables, y replantear totalmente el modelo productivo y económico.

¿Demasiado pedir?

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Por supuesto que no! Hay que ponerse las pilas...
Elvira