05 octubre 2015

Acusado de un crimen




Un hombre muy venerado fue injustamente acusado de un crimen. El verdadero autor del crimen era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento, se buscó a un tercero para encubrir al culpable.

El hombre fue llevado a juicio sabiendo que tendría escasas o nulas oportunidades de escapar a la sentencia de muerte…

El juez, que también era cómplice, procedió con su premeditada estrategia. 

Dijo el acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo, vamos a dejar que la suerte defina tu destino. Voy a escribir en un trozo de papel la palabra “MUERTE” y en el otro la palabra “VIDA”, luego to podrás elegir entre uno de ellos..."

El malvado juez había pensado que la manera más simple de evitar toda sospecha era escribir en los dos papeles la palabra “MUERTE”. Y así lo hizo confiando en que la víctima no tendría ninguna posibilidad de escapatoria…

Pero el supuesto criminal, que además de justo era inocente, tuvo una intuición creativa que le abrió los ojos ante el problema que se le presentaba…

¿Cómo resolvió ese situación?

6 comentarios:

jd roman dijo...

Mmmmm ... lo más obvio es proponer al juez que se haga exactamente lo contrario de lo que diga el papel.

Si el juez ha sido justo (aunque aquí no sea el caso) no afectará al resultado, las probabilidades siguen siendo iguales (un 50%).

Si el juez es corrupto, ya está, salvado :)

Manuel Ferrández dijo...

Buena respuesta, sin duda! Aunque, el acusado tiene motivos sobrados para dudar de las intenciones del juez. Seguramente habrá pensado en la posibilidad de que haya escrito la palabra CULPABLE en los dos papeles. Entonces...

Anónimo dijo...

Entonces el acusado hablo y dijo: todos saben que soy un hombre justo y en virtud de esa justicia me declaro inocente y también declaro que el señor juez sabe perfectamente si merezco morir o vivir.
Propongo que una vez elegido mi papel solo sea el señor juez quien lea e informe el resultado.

Manuel Ferrández dijo...

No parece muy recomendable dejar que el veredicto lo lea este tipo de juez. En todo caso, ¿qué ganarías con ello?

Anónimo dijo...

Era obvio que todos lo conocían como una persona honorable, hasta el mismo Juez alabo su fama de hombre justo.
Con esos valores morales ganados tenía la credibilidad de sus conciudadanos.
Apoyado en esa credibilidad declaro que era inocente y que el juez savia perfectamente si merecía morir o vivir.
Gran parte de la gente abría tomado esta afirmaciones como verdades, y en esta situación enfoquémonos en lo que Juez razonaría para proteger su propia imagen:
1) Qué pasaría si el juez lo proclama culpable
2) La gente diría ¿Por qué el juez sabe si merece morir o vivir?, ¡es porque él sabe perfectamente que es inocente! (el se proclamo inocente)
3) Si el juez es justo y sabe que es inocente no lo hubiera sometido a una cuestión de azar para decidir su destino, ¡solo simplemente lo hubiera declarado inocente!
4) La gente, ante esta realidad, ¡descubriría la confabulación para declararlo culpable!
5) Detrás de este razonamiento el Juez, aunque el papel hubiera dicho culpable, afirmaría que eligió el papel de inocente, sabiendo que únicamente el sabría el resultado de la elección.

Manuel Ferrández dijo...

Tu razonamiento es perfectamente coherente y racional. El Juez, no obstante, no es un buen hombre. Sencillamente.

No obstante al acusado se le ha ocurrido una idea que sin duda le permitirá salir airoso de la situación...