30 julio 2015

Desconectar


Las nuevas tecnologías hacen que estemos hiperconectados. Por eso, hoy, la ubicación física es lo que menos importa. Me sorprende que muchas personas a las que las empresas invitan a trabajar desde sus casas se den cuentan de lo que para mí es una obviedad: desde cada se trabaja mucho más.

Por eso, el uso de las nuevas tecnologías móviles de comunicación sin marcar unos límites claros siempre tiene un mismo perdedor: la vida personal. Y la parte laboral no siempre sale ganando. Y, por descontado, en este contexto, la creatividad es la mayor perjudicada. Como sabes, para crear es preciso tener la mente fresca. 

En el reciente congreso "Work and Family", se hablaba profusamente de esta paradoja. La (aparente) conciliación que supone poder trabajar desde casa, produce en muchos casos el temido síndrome de agotamiento profesional (el célebre "burn out", estar quemado, vamos).

Así que, estés donde estés, márcate pautas horarias y respétalas.

Y no olvides una cosa: las empresas valoran cada vez más a las personas que saben poner fronteras y que son capaces de concentrarse cuando trabajan y desconectar después. Las personas que no hacen esto, en cambio, son miradas con cierto recelo...

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