09 diciembre 2014

Las claves de una sesión de brainstorming




Las personas que participan en una sesión de brainstorming, perderán el tiempo a menos que sean conscientes de todas las dinámicas que se necesitan que tengan lugar:

1. INVESTIGACIÓN

Para que las sesiones de brainstorming sean eficaces, conviene realizar previamente algo de investigación. Sé curioso. Haz preguntas. Cava más profundo. Cuanto más te enteres de cuáles son los verdaderos problemas, mayores serán tus posibilidades de elaboración y de encuadre de las preguntas poderosas para llevar a cabo la tormenta de ideas.

2. INMERSIÓN

Aunque las buenas ideas pueden surgir en cualquier momento, sus posibilidades aumentan radicalmente cuanto más involucrados estén los participantes de la tormenta de ideas. ¿Qué significa esto? Nada de idas y venidas durante la sesión. Nada de distracciones. Sin ninguna interrupción. Y no te olvides de poner un cartel de "No molestar" en la puerta.

3. INTERACCIÓN

Las ideas pueden acudir a la mente a cualquier hora del día y bajo todo tipo de circunstancias. Sin embargo, en una sesión de brainstorming, es la calidad de la interacción lo que marca la diferencia - cómo las personas conectan entre sí, cómo se escuchan, y construyen sobre sus ideas. El trabajo del facilitador es, precisamente,  aumentar la calidad de esa interacción.

4. INSPIRACIÓN

Crear ideas es una de las funciones de la mente. La gente que no está comprometida o que está aburrida rara vez tiene buenas ideas. Las personas inspiradas sí las tienen. Esa es, justamente, una de las principales tareas del facilitador de la sesión de brainstorming: todo lo que sea posible poder para mantener a los participantes inspirados. Cuanto más lo logre, menos técnicas se necesitarán.

5. IDEACIÓN

Mira a tu alrededor. Todo lo que contemplas comenzó como una idea en la mente de alguien. En pocas palabras, las ideas son las semillas de la innovación - la primera forma que adopta una nueva posibilidad. El trabajo del facilitador del proceso creativo consiste en fomentar las condiciones que amplíen las posibilidades de que sean concebidas, desarrolladas y articuladas las nuevas ideas.

6. ILUMINACIÓN

Las ideas son geniales. Las ideas son imprescindibles. Pero no valen demasiado a menos que conduzcan a otra idea o un “ajá”. Hasta entonces, las ideas poseen sólo dos dimensiones. Pero cuando la luz pasa por las mentes de las personas en una sesión de brainstorming, las ideas se activan y aumentan radicalmente las probabilidades de que esas ideas nos lleven a alguna parte.

7. INTEGRACIÓN

Las sesiones de brainstorming, bien gestionadas, constituyen una manera de alentar a las personas. Las puertas se abren. La energía sube. Las posibilidades emergen. Pero a menos que los participantes tengan la oportunidad de dar sentido a lo que han concebido, las ideas serán menos propensas a manifestarse. Abrir las puertas de la imaginación es una buena cosa, pero también lo es cerrar esa puerta.

8. APLICACIÓN

Quizá la principal razón por la que la mayoría de sesiones de brainstorming  falla es por lo que sucede después (mejor debería decir, por lo que nunca sucede después). La aplicación es la parte fundamental. Antes de dejar que la gente regrese a sus puestos de trabajo, es importante clarificar los siguientes pasos, quién hará qué (y para cuándo), y qué apoyo será necesario.

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