15 junio 2014

¿Para qué quieres innovar?





Un viejo proverbio indio que señala lo siguiente: “Cuando un carterista se encuentra con un primo, todo lo que ve son bolsillos". Los psicólogos resumen este fenómeno con esta afirmación: la motivación afecta a la percepción. Es decir, si tienes hambre mientras conduces por la ciudad, todo lo que verás serán restaurantes. Si estás quedando sin gasolina, verás las estaciones de servicio. Si algún familiar se está muriendo, te percatarás de las funerarias.

¿Qué tiene que ver esto en relación con la innovación?

Simplemente: si te tomas en serio la innovación, lo primero que tienes que hacer es aclarar tu motivación - lo que te mueve. Cuanto más clara la tengas, más libres se verán tus esfuerzos de agendas ocultas, de las suposiciones y de los filtros que limitan tu capacidad para crear lo que dices que quieres crear.

Por ejemplo, si piensas que tu verdadera motivación es crear un producto innovador, pero lo que realmente te impulsa es la necesidad de beneficios a corto plazo, no tendrás la paciencia y la perseverancia necesaria para cumplir con tu meta.

Metafóricamente hablando, si la "innovación" es el "primo" que estás buscando, no desearás que se te acerque como si fuese un carterista.

Merece la pena que explores la cuestión con mayor profundidad. ¿Por qué la gente quiere innovar? ¿Qué hay en ella para ti? ¿Por qué molestarse? ¿Cuál es la recompensa? ¿Es la supervivencia? ¿Es un intento de mantener el ritmo de la competencia? ¿Una manera de disfrutar más de tu trabajo? ¿Un llamamiento? ¿Tu estrategia para conseguir un ascenso? ¿Algo más? Piénsalo.

Paralelamente, me viene a la cabeza una celebérrima broma de Woody Allen: un chico va a la consulta de un psiquiatra y, angustiado, confiesa que su hermano cree que es una gallina.

"Dile que venga ", dice el psiquiatra.

"No puedo ", explica el chico.
.
"¿Por qué no", el psiquiatra le pregunta .

"Necesitamos los huevos".

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