Ir al contenido principal

Habilidades para ser innovador


Las personas disponemos de todas las herramientas que necesitamos para poder ser innovadores: nuestros sentidos.

Sencillamente, las oportunidades están a nuestro alrededor.  Cuando nos tomamos el tiempo necesario para percibir estas oportunidades, podemos estimular nuestros pensamientos creativos dentro de nosotros. Como he señalado aquí en numerosas ocasiones, y contrariamente a lo que dice la creencia popular, el genio creativo se puede desarrollar. Eso sí, como todo lo que es importante, lleva trabajo.

Diferentes investigaciones han identificado las cinco habilidades clave de los innovadores de éxito. Estas habilidades complementarias conforman el ADN de la persona innovadora:

Asociar: la habilidad de conectar y combinar ideas para formar nuevas ideas.

Preguntar: la habilidad de investigar y formular preguntas provocadoras que desafíen al estatus quo. 

Observar: la habilidad de observar el mundo que nos rodea - incluyendo clientes, productos, servicios, tecnologías y empresas - y aprovechar esas observaciones para generar ideas de nuevas formas de hacer las cosas.

Networking: la habilidad de diversificar tu red de contactos para aprender de los demás, no sólo para pasar el rato con personas que son iguales a ti.

Experimentar: las habilidad de probar nuevas experiencias y de poner ideas en acción.

Aunque, como he señalado, esto es lo que señalan los estudiosos, personalmente añadiría una habilidad adicional: la habilidad de comunicar y vender nuestras ideas a los demás.

¿No te parece que esta última habilidad es lo suficientemente importante?

Comentarios

johanna ha dicho que…
Todas las personas tenemos la suficiente capacidad de innovar o crear una o unas ideas que se pueden convertir en negocio lo que generaria una fuente de ingresos para obtener unos recursos que nos pueden servir para mejorar nuestra economia y nuestro calidad de vida, como tambien la prestacion de un servicio a nuestra comunidad generar cambios en las costumbres cotidianas, los cuales pueden ser a corto o largo plazo.
Manuel Ferrández ha dicho que…
Absolutamente de acuerdo contigo, Johanna.
Gracias por pasarte por el blog.
Saludos.

Entradas populares de este blog

El ultraísmo: la vanguardia poética que rompió con el pasado

En el torbellino cultural del siglo XX, surgieron movimientos artísticos que buscaron romper con las normas establecidas y expresar el espíritu cambiante de la época. Uno de esos movimientos, quizá no tan conocido como otros, pero profundamente influyente, fue el ultraísmo literario. Breve pero intenso, el ultraísmo dejó una marca en la poesía moderna, especialmente en el mundo hispano. El objetivo del ultraísmo fue superar al modernismo, que consideraba recargado y anacrónico. Su propuesta era renovar la poesía, despojándola de lo ornamental y lo sentimental para convertirla en un arte más conciso, audaz y visual. Estos postulados definían su estética: Reducción del poema a su esencia: eliminación de adornos, anécdotas y elementos narrativos innecesarios. Supremacía de la metáfora, El poema debía construirse como una red de imágenes fuertes y sorprendentes. Rechazo de la rima y de la puntuación tradicional para dar mayor libertad al ritmo y a la interpretación. Influencia de la mod...

Sólo por la noche

¿Qué cosa es la que sólo se puede hacer por la noche ?   ( Nota : La persona que responda de forma más creativa (y adecuada) al reto planteado recibirá como obsequio un ejemplar firmado de mi libro " Creatividad. Observar y pensar de forma diferente ".)  Reto vigente hasta finales de 2010.

La historia de los Lacasitos

Hablar de las conocidas grageas de chocolate con leche cubiertas por 150 capas de azúcar de siete colores diferentes (blanco, rojo, marrón, azul, verde, amarillo y naranja) es hablar de innovación.  Aunque mucha gente piensa que se trata de un plagio de los Smarties (a los que sí parece que plagió M&M's), el invento en cuestión (1982) procede de cuando los hermanos Lacasa – propietarios de una empresa centenaria fabricante de turrones – probaron los Lenti , un producto de chocolate del tamaño de una lenteja, en un viaje a Italia.  A la vuelta, pensaron en hacer un producto similar en su fábrica de Utebo (Zaragoza). Los hermanos Lacasa convencieron al maestro chocolatero de la casa italiana, Romano Quianelli, para que se fuera con ellos. Era 1979. Primero presentaron un producto parecido al actual en una Feria Internacional y tras el éxito cosechado siguieron mejorando su receta hasta la que conocemos actualmente. En quién se inspiró Quianelli para crear ...