28 enero 2014

Atreverse a hacer


Hace un tiempo me comentaban una cuestión, para mí sorprendente, relativa al estómago: las personas que padecen el síndrome de Down y la gente "border-line" nunca presentan úlceras de estómago ni otras indisposiciones relativas al él, salvo indigestiones puntuales en contadas ocasiones. 

Sorprendente, ¿verdad? Ello se debe, esencialmente, a que su menor capacidad cognitiva bloquea que los avatares de la vida les repercutan en el aparato digestivo.


Recientemente, el Journal of Psychiatric Research publicaba un estudio realizado durante cuarenta años en el que concluían que la creatividad estaba "estrechamente ligada a la enfermedad mental". 

Según el estudio, la actividad de una persona con autismo y el impulso maníaco de una persona con trastorno bipolar puede proporcionar el foco y la determinación necesaria para que aparezca el genio y la creatividad.

Más allá de la posibilidad de que los trastornos mentales acrecienten la dimensión íntima y personal, hablando de creatividad es posible que "lo único" que hagan los considerados creativos es atreverse a hacer o a expresar cosas que los demás no somos capaces...

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