30 diciembre 2012

Prepararse para ser creativo


Para generar ideas, hay que estar preparado. En la fase de preparación del proceso creativo hay cuatro componentes principales: 

1) Recopilación de conocimientos generales. El cerebro alberga un depósito inmenso de información. Allí están los conocimientos semánticos (cosechados en la escuela, en libros y en otras fuentes de información), recuerdos autobiográficos (nuestra experiencia diaria del mundo) y habilidades físicas (montar en bicicleta, tocar el piano, golpear la raqueta de tenis o pilotar un avión). Esta colección de información es exclusiva de cada persona. Nadie más posee un biblioteca de información como la tuya. Por eso, cada persona es capaz de crear ideas novedosas y originales, dado que nadie más cuenta con esa exclusiva base de datos

2) Otra parte del proceso de preparación consiste en adquirir las habilidades y la información específicas del campo concreto en que se desea ser tener ideas creativas. Puede ser de gran utilidad conocer los fundamentos de ese ámbito y saber qué está pasando en la actualidad en ese campo concreto. Es lo que se denomina, "conocer el terreno". Teniendo en cuenta que la creatividad implica pensar o hacer algo que nunca se ha hecho, es bueno saber qué se ha hecho ya antes para avanzar un paso más. Este aprendizaje te ayudará a localizar el problema. 

3) Localizar el problema es buscar (y definir) un problema susceptible de ser solucionado mediante una idea creativa. En ocasiones, ello supone explorar nuevas ideas de hacer las cosas o de hacer las cosas diferente.

4) El último apartado del proceso de preparación consiste en la inmersión en el dilema, problema o reto creativo. Aquí, se trata de considerar los muchos aspectos del problema, de darle vueltas en la cabeza y de intentar generar soluciones potenciales. En otras palabras, en obsesionarnos temporalmente con él.


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