05 noviembre 2011

Palabras y creatividad


Los juegos de palabras tienen una historia muy larga. A lo largo de los tiempos han servido para ocultar palabras, para insultar a reyes y reinas, para molestar a médicos, etc.

Cualquier artificio que despliegue las potencialidades de una lengua sirven para exprimir la creatividad y para retar al ingenio.

He aquí unos ejemplos fascinantes:

- Leer frases al derecho y al revés, es decir, los denominados palíndromos ("Sé verla al revés")
- Recombinar letras ("entrever desaires" y "entre verdes aires")
- Escribir con una única vocal ("La dama aclamaba a Ana, la dama más agarbada, más afamada")
- Descartes de letras ("Los gorriones son unos gorrones")

Para acabar, un desafío. He aquí una frase de la época de Quevedo:
"Con un ciento y un cinco,
cincuenta y cero,
se consigue en la corte
cualquier empleo.
Coge la pluma
y en números romanos
dame la suma".

Para aquellos que lo quieran intentar, una pista: La V debe tomar el valor de la U.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto... ueno... Manuel, creo que no solo ocurría esto en la época de Quevedo, Saludos, Rafa Z

Manuel Ferrández dijo...

Muchas gracias por tu comentario. Rafa Z.

Por supuesto que no. Jugar con el lenguaje se remonta a la noche de los tiempos. En todas las épocas, se ha tratado de utilizar creativamente el lenguaje con diversas finalidades.