10 marzo 2011

La vieja sabia


En Oriente Medio, un hombre dejó al morir a sus tres hijos diecisiete camellos. Al primero, le dejó la mitad de los camellos, al segundo un tercio de los camellos y al tercer hijo una novena parte. Los tres hijos se sentaron a negociar y no lograban progresar.

El primer hijo quería nueve y no ocho camellos y así sucesivamente los otros hermanos. Llegaron en un punto muerto.

Cuenta la historia que, al final, fueron a consultar a una vieja sabía que, después de pensar un tiempo, les sugirió una forma de repartir los camellos que dejó satisfecho a todos los hermanos.

¿Qué les propuso la vieja sabia? 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Manuel,

Estupendo blog el tuyo que nos hace pensar un poco a estas hora de la mañana. El problema que planteas en esta ocasión me ha resultado confuso porque la verdad es que no veo que las pretensiones de los hermanos tengan que entrar en conflicto ya que entiendo que lo que ellos quieren es hacer un redondeo hacia arriba en el número de camellos que les corresponden quedando el reparto de la siquiente manera:

H1: 17/2 = 8,50 ; ceil(8,50) = 9
H2: 17/3 = 5,66 ; ceil(5,66) = 6
H3: 17/9 = 1,88 ; ceil(1,88) = 2

Si sumamos todo tenemos 17 camellos que es el total que el padre ha dejado por lo que como comentaba no veo el conflicto. Está claro que con este reparto todos sacan algo más (unos en mayor medida que otros) que lo que les ha dejado el padre ya que este no reparte todos los camellos.

Otra opción que se me ocurre es que la anciana a la que consultan sea en realidad la viuda del difunto y madre de los tres, dejando a los 3 sin herencia ninguna :D

Un saludo
Davide

Manuel Ferrández dijo...

Gracias por participar, Davide.

Por fortuna, para los hermanos: hay herencia.

El asunto radica en que los hermanos quieren honrar al padre cumpliendo "a rajatabla" sus instrucciones y, claro, no les parece correcto hablar de medios camellos ...

La vieja sabia les proporciona una manera de pensar distinta...

Manuel Ferrández dijo...

La historia de la sabia ilustra la importancia que tiene la creatividad para generar opciones de mutuo beneficio que sean creativas para ambas partes (es decir, en temas de negociación).

La vieja sabia tras pensar cierto tiempo sobre el problema llamó a los tres hermanos y les dijo: "Creo que os puedo ayudar. Os dejo mi camello".

Así tuvieron 18 camellos. El primer hijo tomó la mitad de 18 que son 9, el segundo hijo tomó el tercio que son 6 y el tercer hijo una novena parte, o sea 2.

Si sumas 9, 6 y 2 tienes 17. Les sobró un camello que le devolvieron a la vieja sabia.

La creatividad muchas veces consiste en alejarse del problema.