05 mayo 2010

Corbatas, ideas y creatividad

En sus albores, la corbata es un invento croata del siglo XVII que la nobleza francesa adoptó en el reinado de Luis XIV y que posteriormente conquistó el mundo. Se cree que más de 1.000 millones de personas en el mundo la utilizan a diario.

En su forma actual, la corbata moderna existe desde 1924 cuando Jesse Langsdorf encontró una manera de cortar la corbata con el menor desperdicio posible de tela (trazando un ángulo de 45 grados en la trayectoria del dibujo). Además, la tela en lugar de cortarla en una sola pieza la cortó en tres y posteriormente se cosían en otro proceso.

¿Ha considerado alguna vez la relación existente entre corbatas y creatividad? Quizá merezca la pena que piense en ello. Especialmente si en su empresa o en su entorno predomina este tipo de complemento.

¿A qué asocia la corbata? ¿Qué palabras o ideas le sugiere? He aquí algunas de las ideas que a mí me vienen a la mente: tradición, seriedad, ritual, uniformidad, unicidad, etiqueta, marcar distancias (con quien no la lleva), trabajo, protocolo, rigidez....

Si repasamos todas estas palabras, no hay ninguna que facilite el proceso creativo. Más bien todo lo contrario. Muchas de ellas dan la impresión de constituir barreras a la producción de ideas.

No pretendo señalar que una persona o un grupo de personas con corbata no puedan tener ideas (¡sólo faltaría!), pero estoy seguro de que en un entorno donde predomina esa prenda, no van a obtener tanta producción de ideas como potencialmente serían capaces.

En consecuencia con ello, en las reuniones, talleres y cursos de creatividad que dirijo aviso con antelación a los participantes de que se por favor dejen esa prenda en su casa

5 comentarios:

jd roman dijo...

¡ Oh !!!

Pues nunca lo había investigado, lo ocnfieso. Pensándolo bien, así de repente se me ocurre pensar que la corbata es un poco como el uniforme escolar, un elemento democrático, donde al final todos somos iguales (y tal vez poco creativos :(

Mmmm ... he de ahondar un poco en el tema ......

jd roman dijo...

Pensándolo mejor, puede ser que la corbata nos exime de ser creativos tal vez por esta razón: soy lo que parezco, ergo llevando corbata, soy un "encorbatado", es decir alguien ya totalmente "echo", lo cual de alguna forma "ya lo dice todo" y no hace falta que me autoimponga el reto de ser creativo.

Un poco líante, lo admito, jejeje :) Seguiré pensando en ello ...

Manuel Ferrández dijo...

Conviene recordar la relación del cuerpo con la creatividad. La creatividad precisa amplitud, informalidad, juego, transgresión...

Ninguno de esos requerimientos los veo cercanos al porte del susodicho complemento.

En los entornos donde más creatividad existe, las corbatas se quedan en colgadas en las perchas.

Anónimo dijo...

También te puedes pones una corbata esas tan cachondas, del pato lucas, de la lengua de los rollin, ó una que te decoren tus hijos,,,,

para gustos, las corbatas!

A que sí??

Mar

Manuel Ferrández dijo...

Seguro que una corbata diseñada por niños podría ser un verdadero éxito.

El asunto sólo consisite en saber cuál de ellas (dada la tremenda productividad de cualquier infante).