En muchas organizaciones sobran las ideas… pero faltan resultados. Es muy común iniciar proyectos que empiezan con entusiasmo y terminan consumiendo tiempo, presupuesto y energía sin generar ningún impacto. El proceso Stage-Gate, desarrollado por Robert G. Cooper, es una herramienta clave para transformar la innovación en resultados concretos. Y es que innovar no es solo creatividad. Sin un sistema claro: Se invierte en proyectos con poco potencial. Las prioridades cambian constantemente. Los equipos trabajan sin criterios de decisión. Los lanzamientos fallan por falta de validación. El Stage-Gate aporta estructura sin matar la creatividad. Se trata de un modelo de gestión de la innovación que divide el desarrollo de una idea en etapas (stages) y puntos de decisión (gates). Stages : momentos de trabajo y avance del proyecto. Gates : evaluaciones donde se decide si el proyecto: Continúa (Go) Se ajusta (Recycle) Se pausa (Hold) Se cancela (Kill) La lógica es simple: invertir...
Personas. Productos. Procesos. Ambiente.