30 abril 2015

Buscar otras maneras


Durante la Segunda Guerra mundial Kenneth Arrow, uno de los más brillantes premios de economía, advirtió al Estado Mayor de que su trabajo en el servicio de meteorología no servía para nada dado que sus previsiones no diferían del azar.

Su honestidad sirvió de poco. La respuesta que obtuvo fue: "El general en jefe es consciente de la inutilidad de las previsiones. Sin embargo, las necesita por motivos de planificación".

La anécdota puede ser de utilidad para hacernos reflexionar sobre la utilidad de tantas cosas: procesos, tareas, enfoques, ... Una parte de nuestro cerebro, acomodada y acostumbrada a controlar, busca la predictibilidad. Una paradoja, por cierto, en el mundo en que vivimos. Los procesos nos ayudan, es cierto.

Pero,  ¿es suficiente razón el hecho de hacer una cosa de una determinada manera porque siempre lo hayamos hecho así en el pasado?

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