15 julio 2012

Alimentar la curiosidad



La curiosidad es uno de los requisitos de la creatividad. Las personas curiosas son capaces de analizar la experiencia y de reconocer la Realidad que subyace detrás de la realidad, es decir, lo que está pasando con los patrones y sistemas. Las personas curiosas son capaces de planterase preguntas poderosas y están dispuestos a cambiarlas por otras mejores si no están satisfechos con las respuestas que obtienen.

¿Cómo podemos adoptar un estado de curiosidad productivo? He aquí algunas ideas que me parecen sumamente útiles:


1. Permanece atento. La gente curiosa está siempre al acecho de nuevos estímulos que despierten su imaginación. Resulta muy fácil pasar el día sin pararnos a percibir los millones de pequeños misterios que tienen lugar justo delante de nosotros. Pero así dejamos de sorprendernos y de prestar atención a nuestras preguntas y el motor de nuestra curiosidad se apaga.

¿De qué te has dado cuenta hoy que despierte tu curiosidad y tu asombro?


2. Ten un sesgo hacia el "sí". El mundo nos enseña a volver sobre nuestros pasos. Escuchamos los ecos de maestros, padres y compañeros que nos insisten en lo peligroso que son "las cosas" y de cómo necesitamos "protegernos" a nosotros mismos, y nunca hablar con extrañosResulta sencillo desarrollar un sesgo hacia el "no", lo que suele suponer que nuestra primera respuesta a cualquier nueva iniciativa o experiencia es "no" a menos que estemos firmemente convencidos de lo contrario. Nos ayudaría sobremanera desarrollar un sesgo al "sí" y entrenar nuestro primer instinto para seguir nuestra intuición, al menos hasta que se demuestre lo contrario. (Muchas veces comprobaremos cómo ningún extraño nos ofrece un caramelo de menta envenenado)


¿Dónde tienes un sesgo hacia el "no", y cómo puedes cambiarlo?


3. Haz preguntas tontas. ¿Alguna vez has oído a un maestro decir: "no hay preguntas tontas?" Yo también, aunque no es cierto. Desde luego, hay preguntas tontas, pero no pasa nada. A veces, tenemos que hacer estas preguntas para quitárnoslas de encima y poder avanzar hacia preguntas cada vez mejores. Cuando dejamos de formular estas preguntas "tontas" por miedo, por auto-protección o por  pereza obstruimos nuestro proceso y ello nos hace incapaces de seguir aquella línea por la que teníamos curiosidad. Obtener respuestas directas a algunas de estas preguntas tontas nos liberará para poder progresar en nuestros retos creativos. 


¿Existen "preguntas tontas" que necesitas formular para "liberarte"?


4. Juega. Cuando observo a niños que empiezan a jugar a cualquier juego, difícilmente se sientan y elaboran un documento sobre la estrategia que incluya las normas y los objetivos. Cuando juegan con piezas de LEGO, no utilizan diagramas de Gantt. Toman el trabajo tal y como les viene, y se lanzan a él con todo lo que tienen. Sin mostrar ningún temor, lo van haciendo a medida que surge. Cuando nos vemos atrapados en el pragmatismo de nuestra situación, dificultamos nuestra capacidad de perseguir posibilidades. A veces, simplemente tenemos que darnos la libertad de pasar una media hora jugando con los conceptos, con los pensamientos dando vueltas en nuestra cabeza y realizar una inmersión en algo que despierte nuestros pensamientos.

¿Cómo puedes "jugar" hoy? ¿Hay alguna manera de jugar dentro de tu trabajo actual?
 
La curiosidad es fundamental para el proceso creativo dado que es el combustible que impulsa a nuestros saltos intuitivos. Darnos un tiempo para tomarnos el pulso y comprobar nuestra curiosidad nos proporcionará sin duda grandes dividendos.
 
Así que ... ¿cómo sueles alimentar tu curiosidad?

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